Graner

› Aula performativa

Presentación

Performativo / performativa, adjetivo.

Dicho del verbo o del enunciado que lleva a cabo la acción descrita.

Aula performativa nace con la idea de incorporar las artes en vivo a la experiencia pedagógiga y la acción en el aula, apostando por una metodología que explora los límites del comportamiento de lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer dentro de un instituto de secundaria.

Queremos jugar nuevos roles y salir de la zona de confort. Porque moverse entre múltiples roles nos permite entender al otro, y entendiendo el otro también nos entendemos nosotros. Movernos es la cuestión. Queremos mover el cuerpo, pensar desde el cuerpo y transformar así el espacio de aprendizaje. Queremos romper con los guiones definidos a priori porque eso ya lo conocemos: son las sillas quietas y las aulas estáticas; las queremos sacudir, para encontrar nuevas fórmulas que nos permitan descubrir nuevos resultados (o re-descubrir muchos otros).

Aula performativa empieza pues, con un interrogante: ¿podemos construir conocimiento de forma activa y colectiva, desde una conciencia del cuerpo que supere la normatividad del aula?

En 1962 se publicó póstumamente la obra How to Do Things with Words (Cómo hacer cosas con palabras) del filósofo británico John L. Austin. Este trabajo culminaba su teoría sobre los actos de habla, en la que Austin diferenciaba dos tipos de enunciados: los constatativos, que utilizamos para describir determinadas cosas y por lo tanto son meramente descriptivos, y los performativos, mediante los cuales se realiza un acto, se lleva a cabo la acción descrita.

Performar el aula significa construirla como nosotros queremos. Tú, yo y los demás, todos (nosotros). Pero el “nosotros” siempre apunta a una tensión y es el resultado de una práctica, de un proceso en el tiempo. En un momento donde parece que todo lo “diferente” nos asusta, queremos sumar desde las diferencias, desde la incertidumbre, desde el no saber.

En este sentido Aula performativa es un reto: profesor (a) s, artistas, mediador (e) s y alumnos deben construir junto (a) s una relación, deben aprender juntos y juntas. Porque ‘performativo’ es justamente esto: lo que por el solo hecho de ser anunciado ya es. Por el simple hecho de creer decírnoslo, así termina pasando, por eso llamamos [a uno la a P E R F O R M A T I V A], porque lo queremos hacer realidad. Queremos aprender desde la práctica, desde el proceso. Porque la práctica artística, en el cruce con la práctica educativa, tiene la capacidad de imaginar nuevas maneras de estar junto (a) s, posibilitando que un marco común emerja, desborde el aula y pueda afectar al resto de la comunidad educativa.

Primer trimestre · Bárbara Van Hoestenberghe

“Bárbara a menudo llegaba al aula cargada de objetos, muchos de estos no sabíamos decir de entrada para qué servían o para que los queríamos dentro del aula. Pero era durante las sesiones cuando nos sorprendía enseñándonos, por ejemplo, que con un tubo (seguramente conseguido dentro de alguna obra de un edificio) podemos obtener un sonido muy relajante si lo hacemos girar a un ritmo continuo, o bien cuando descubríamos que estimando las pulsaciones de nuestro corazón con un cronómetro podemos encontrar los beat por minuto de una canción. Este ha sido el plato fuerte del Aula performativa del primer trimestre en el IES Montjuïc: hemos aprendido a descubrir y apreciar cualquier sonido que nos rodea. Para Bárbara todo era absolutamente útil para crear ritmos y melodías que posteriormente utilizaríamos para mover nuestro cuerpo. Y poco a poco, después de momentos de incertidumbre pero también muchos momentos de diversión, hemos ido descubriendo este mundo fascinante de los sonidos, descubriendo otros nuevos pero también aprendiendo a escuchar muchos que a menudo nos pasan desapercibidos.

Imma, profesora del instituto y también músico, nos ha acompañado durante todo el proceso, a veces con el sonido del piano, otros con frases hechas pronunciadas con ritmos diferentes, o enseñándonos cómo trabajar la propia voz. Nosotros también aportábamos sorpresas al proceso, proponíamos ritmos o canciones que nos gustan, ideas, inquietudes, añadiendo así más material para explorar y construir junto(a)s.

Pero hay más este proceso de descubrimiento! Los sonidos tomaban aún más sentido al acompañarlos con diferentes movimientos de nuestro cuerpo. La propuesta que nos planteó la Barbara desde la primera sesión fue la de crear un recurso que tras su paso por las aulas el pudiéramos seguir utilizando siempre que lo quisiéramos o lo necesitáramos, si estamos nerviosos, cansados, desconcentrados … y es por ello que durante todas estas sesiones hemos ido explorando sonidos y movimientos relacionados con la CALMA, la concentración y la atención.

Después de 12 sesiones de exploración y construcción, hemos acabado dando forma a CONACA ESTAY (puedes descubrir y descargar el recurso AQUÍ), una suma de sonidos y movimientos construidos por nosotros desde la experimentación y el aprendizaje en equipo. “

La artista asociada al Graner Mariona Naudin es la encargada de llevar a cabo el Aula Performativa del segundo trimestre con los y las alumnas de 1º y 2º de ESO del IES Montjuïc.

“Todo comienza con un rectángulo dibujado en el suelo.

Mariona llega el primer día, y sin decir nada delimita el espacio con este rectángulo mientras juegan distraídos dispersados ​​por el gimnasio.

Poco a poco empiezan a darse cuenta: Mariona es una nueva cara para ellas y ellos. Se detienen, observan y por unos momentos hacen silencio, están atentos y atentas, la novedad y la acción silenciosa los mantiene expectantes. Se rompe el silencio: Mariona les pide que ocupen el espacio que hay dentro del rectángulo, y así comienza todo, así comienzan unas sesiones donde el espacio delimitado es el puntal de seguridad de una reconstrucción de los cuerpos. Y es aquí donde Mariona incide y profundiza, en cada sesión se esfuerza para que estos cuerpos se encuentren, se activen, se autoconozcan y pierdan vergüenzas, se acerquen entre sí y se escuchen, se vivan. La masa que camina dentro del rectángulo ahora está guiada por un nuevo parámetro: cuando alguien se para el resto tiene que parar, aquí se intuye un trabajo de escucha entre el grupo.

Quien observa silenciosamente desde fuera ve como día a día estos cuerpos se transforman, se reciclan, cada día están más vivos. El rectángulo que delimita el espacio sigue allí desde el primer día pero cada vez sus límites son menos acentuados, más difusos. ¿Esto quiere decir que vamos por buen camino? Seguramente sí