La caja negra del Graner es la metodología de documentación colectiva de los procesos de las residentes seleccionadas a través de la convocatoria pública del centro. El punto de partida de estos rastros son las preguntas de otras residentes sobre su proyecto que emergen en el Aplec, referencias bibliográficas y alguna intuición inicial. Al inicio de cada residencia se entrega un sobre a la residente para que lo vaya nutriendo con más y más rastros. En distintos momentos del año, el Graner propone preguntas o dinámicas para recoger nuevos materiales y, al final del año, invita a una artista/escritora a abrir los sobres y crear un relato especulativo sobre lo que ha sucedido en cada proceso.
A modo de relato especulativo, encargamos un texto que lo reúna todo, que observe por primera vez las sorpresas que encontramos en los sobres e imagine en torno a las idas y venidas de las artistas. Este ejercicio de arqueología afectiva hace resonar en palabras los márgenes de la creación, a menudo intangibles.