UN TODO ARTICULADO es el nombre que encontré en los últimos años para nombrar lo que considero importante a la hora de practicar la improvisación en danza y transmitirla. El cuerpo para mí es una totalidad articulada, no solamente porque el cuerpo está compuesto por partes evidentes, sino también porque hay otras dimensiones del cuerpo que integran esta totalidad – como la emocional y la mental – que no pueden ser olvidadas a la hora de entrenar . Bailar para mí tiene que ver con la capacidad de integrar todo nuestro ser a través del movimiento. Así que organizar nuestra atención a la hora de movernos es una condición básica para mí en cuanto al método.
En términos de contenido, vamos a trabajar la danza con ejercicios enfocados a las diferentes velocidades y duraciones de los movimientos. Entraremos en la danza no desde la perspectiva de «¿QUÉ MOVIMIENTO HAGO?», sino más bien desde el ¿CÓMO SE ¡ SIENTE ESTO QUE ESTOY HACIENDO?». El objetivo es estudiar la danza desde las sensaciones de las diferentes dinámicas y como cada una de ellas genera un estado perceptivo específico en nuestro cuerpo.